BIOGRAFÍA DEL DIRECTOR
Nació en el seno
de una familia burguesa. Decidió estudiar Derecho y Filosofía y Letras pero su
verdadera vocación lo condujo a ingresar en el Instituto de Investigaciones y Experiencias
cinematográficas de Madrid en 1947.
Durante su
juventud, cuando su padre ingresó en prisión por formar parte del Frente
Popular – y por represiones políticas por el cargo que su padre había detentado
durante la República,
diputado por Unión Republicana-, abandonó la universidad para enrolarse en la División Azul como
medida para que las autoridades tratasen con benevolencia a su progenitor.
Este magnifico
realizador es, junto a Antonio Bardem, la personificación de la renovación del
cine en España.
En 1951 debutó
con el largometraje “Esa pareja feliz”,
comedia co-dirigida y escrita junto a Juan Antonio Bardem, que contaba con
Fernando Fernán Gómez como protagonista. Esta cinta supuso un aire fresco y una
orientación diferente al acartonado cine español realizado tras la guerra
civil.
Bardem y
Berlanga volverían a colaborar en 1952 con “Bienvenido Mr. Marshall”, en la dirección, y con Miguel Mihura en
el guión. Sus actores principales eran Pepe Isbert, Lolita Sevilla y Manolo
Morán, y con este título obtuvo varios premios en el Festival de Cannes. Esta
película ejemplifica bien su cine, generalmente coral y narrado en planos
secuencia, aposentado en la sátira, la farsa, el humor negro y una visión
crítica y esperpéntica de la realidad sociocultural y política española.
Entre sus
películas destacan también Calabuch, 1956,
la historia de un prestigioso científico nuclear refugiado en la pequeña
localidad de Calabuch tras cansarse de que sus investigaciones sean empleadas
en intereses militares. El film sería premiado en el festival de Venecia. Los
años 60 comenzaron con dos de sus obras más importantes, Plácido, en 1961, un título
protagonizado por Cassen y José Luis López Vázquez, que le valió una nominación
al premio Oscar como mejor película de habla no inglesa, y El verdugo, en 1963, comedia negra con
Pepe Isbert, que volvió a encontrar notable repercusión internacional, siendo
de nuevo galardonado en Venecia. Fue también su primera colaboración con el
guionista Rafael Azcona, el autor de títulos como El pisito o El cochecito, de
Marco Ferreri.
La década de los
setenta, con La escopeta nacional,
1978, como mejor ejemplo, fue una época de transición y libertad política que
terminó, paradójicamente, perjudicando el cine de su autor, quien se movía mucho
mejor intentando salvar con ingenio los límites de la censura franquista.
A partir de los
años ochenta su filmografía se trivializa y jamás vuelve a realizar las obras
maestras del pasado, aunque intenta mantener el tono divertido y crítico que
caracteriza su obra.
Ha obtenido
premios y galardones internacionales en los más importantes festivales (Cannes,
Venecia, Montreal, Berlín). En el Festival de Karlovy Vary fue premiado como
uno de los diez cineastas más relevantes del mundo. Además posee un incontable
número de reconocimientos nacionales. Entre las distinciones que ha obtenido
podemos destacar las siguientes: Premio Príncipe de Asturias de las Artes en
1986, Medalla de Oro de las Bellas Artes en 1981, Premio Nacional de
Cinematografía en 1980 y ha sido condecorado con la Orden Italiana de
Commendatore.